Toda
nuestra ropa extendida, sembrada, esparcida por mi habitación,
nuestra habitación.... su ropa interior enlazada junto a la mía, tan cercana que parecía darse
abrazos, como nosotros. Metidos en mi cama,
nuestra cama. Nuestros pies bailaban, soñaban, jugaban. Él se acercaba, yo le sentía, juntos éramos una
única persona. Me acariciaba todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo. Sus manos subían y bajaban, me apretaban al mismo tiempo que sus ojos me decían un hermoso
te quiero, y mientras tanto sus labios susurraban: "
Me río de todos Micaela, me río de todos". Cantando canciones, no cualquiera, si no nuestras canciones. Los dos a gritos, con cosquillas, fumando, riendo, haciendo fotos. Era tan hermoso como real. Era tan perfectamente
imperfecto como él.
 |
| Porque yo sí que destruiría algo perfecto para tener momentos tan bonitos con él |
1 comentario:
Me gusta tu blog! y le texto tambien! :)
besooos te sigoo!
http://simplebeautifulmadness.blogspot.com/
Publicar un comentario