sábado, 11 de diciembre de 2010

Mírame, que fuerte soy. Me resbala si follas o fallas. Si estudias o si intentas trabajártelas. Si eres victoria o fracaso. Si te falta cerebro o si sigues presumiendo de ahí abajo. No me han quedado cicatrices de la ostia que nos pegamos, ni mensajes, ni paisajes, ni canciones que recordar. He vuelto a nacer y he dejado de mirar atrás. Ahora soy invencible, estupenda, segura y rápida. Y a ti que la vida te sonría todos los días, en serio, que te persigan todas las tías, porque yo… vuelvo a las andadas, qué maravilla, ostias, ¡Quién me lo diría!



Atentamente: Isabella.

No hay comentarios: