viernes, 9 de noviembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
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Claro que es más fácil cuando la que está arriba eres tú. Cuando dominas la situación. Cuando vas aventajada. Cuando él se muere por ti y lo sabes. Cuando pones fin a todo aquello por un simple capricho veraniego. Todo bien, o aparentemente, hasta el momento.
Un viernes, un baño, una quemadura en el brazo por cortesía de la plancha del pelo, una prima con prisa, una chica que no imaginaba lo que sucedería entonces
- ¿Estoy bien? Como lo tengo por atrás, siempre se me queda fatal...
- Pues estás estupenda, ¿y yo?
- Pues bien, para no variar
- ¿Estás nerviosa?
- ¿Quién yo? No, es un día normal.
Bajamos la calle, allí estaba él. Nos saluda nuestro amigo a lo lejos. Respondemos alzando ambos brazos paralelos a las casas que crecían a nuestro lado. Caminaba, y notaba la presión de su mirada. Ardía en calor y en ganas de verle en persona. Dos besos y todo normal. La sangre me circulaba desequilibradamente por el cuerpo. Para no variar abro la maleta, el bolso y me saco un cigarrillo. Acompañante fiel de los buenos momentos (y no tan buenos). Notaba como el humo abría mi garganta y saludaba a mis pulmones, para luego ser expulsado rápidamente de nuevo por la boca. Nos fuimos a comer y entablamos una conversación poco más madura que una media de trece años. Una jarra más de tinto y otra copa de ron. Labios que se juntan y risas por todo. Una locura. Y otra más. Pérdida adrede de tren y un par de besos para jugar. Noche entre caricias, manos y risas. Amanece y él se va. Pero algo se quedó aquí conmigo, no es uno más...
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Micaela
domingo, 22 de julio de 2012
Emprendimos nuestro viaje, rumbo a un país inolvidable. Parecía imposible, un sueño hecho realidad. Nada más aterrizar en el aeropuerto ya se olía la magia. Todas reíamos. Todas sabíamos lo que sucedería. Ahora es imposible dejar de recordar momentos y momentos. Así fuimos dejando atrás a personas inolvidables. Jonas, Justin, Elena, Irene69, Manu, Felix, Marco Cristoforo, los austriacos guapos, Filippo, Amedeo, Virginia, Sammi, Adolfo o Alfredo o Rodolfo, y los muy queridos chicos de Barcelona, en especial mi gran amigo pelirrojo pecoso.
Oigamos Whistle, y al son de la música riamos por lo que sucedió.
Esos primeros pasos en Malta, los cambios, el calor, el olor a mar, el azul de las playas de Comino, la arena pegada en nuestra aceitosa piel, los ojos clavados en algún cuerpo que se movía armónicamente con las olas de mal. Fumábamos y reíamos. Vivíamos al límite. Fiesta por la noche y de resaca al colegio. Locuras cuando se ponía el sol. Baños en ropa interior. Saltos por el acantilado y chupitos de absenta en cada pub que pisábamos. Abrazos por la mañana seguido siempre de un "¿Qué tal has dormido?", risas en la playa, y siestas en el autobús 40 grados sombra.
Cada segundo de este viaje, queda grabado en mi memoria. Esa noche, que pasamos juntos. Esa música, ese ambiente. Chupito por aquí, y ahora me invitas tú. Subamos a la barra, que nos tienen que mirar. Pásame el micrófono DJ, grita que no hay nada más que gente española. Más absenta, un abrazo, despedida. Vivan las sexy spanish girls.
Me encanta la vida en Malta
Un viaje para recordar. Hasta luego pelirrojo pecoso. Hasta siempre Malta
Oigamos Whistle, y al son de la música riamos por lo que sucedió.
Esos primeros pasos en Malta, los cambios, el calor, el olor a mar, el azul de las playas de Comino, la arena pegada en nuestra aceitosa piel, los ojos clavados en algún cuerpo que se movía armónicamente con las olas de mal. Fumábamos y reíamos. Vivíamos al límite. Fiesta por la noche y de resaca al colegio. Locuras cuando se ponía el sol. Baños en ropa interior. Saltos por el acantilado y chupitos de absenta en cada pub que pisábamos. Abrazos por la mañana seguido siempre de un "¿Qué tal has dormido?", risas en la playa, y siestas en el autobús 40 grados sombra.
Cada segundo de este viaje, queda grabado en mi memoria. Esa noche, que pasamos juntos. Esa música, ese ambiente. Chupito por aquí, y ahora me invitas tú. Subamos a la barra, que nos tienen que mirar. Pásame el micrófono DJ, grita que no hay nada más que gente española. Más absenta, un abrazo, despedida. Vivan las sexy spanish girls.
Me encanta la vida en Malta
Un viaje para recordar. Hasta luego pelirrojo pecoso. Hasta siempre Malta
Os quiero muchísimo chicas
Al teclado, Micaela
Al teclado, Micaela
lunes, 6 de febrero de 2012
Hay tantas razones por las que me quiero quedar. Aquí. A tu lado. Para siempre...
Sin embargo hay otro lado de mi que me incita, cada vez más reiteradamente, a irme. De ti. De tu lado. Para siempre...
Mi mente viaja por lugares insólitos, mientras tú, pobre de ti, sigues hablándome de tus rutinarias idas y venidas. Y yo sigo fumando. Y tú no te das cuenta de que no es sólo el cigarro lo que se está consumiendo. Y vuelvo a aspirar esa boquilla, que cada vez sabe más amarga, mientras intento dar cavidad o todos en mi mente. A la vez. Inocente de mi. Otra calada más.
Siempre tuve claro que el inmovilismo en malo, que el agua estancada termina pudriéndose y adquiriendo un color verdoso; mientras que aquellas aguas que bajan de la montaña, rápidas, fugaces, cristalinas , que desaparecen y aparecen cuando quieren sin tener que rendir cuentas ante el valle, son saludables, sanas, agradables, beneficiosas y frescas.
Mi mente continua dando vueltas, recorriendo cada rincón de mis recuerdos, y tú sigues hablando solo. Mi boca solo se abre para inhalar una vez más ese humo. Tú permaneces allí, ahora callado. Esperando mi respuesta, a una pregunta que ni oí formular. No es por ti, es por mi. No le encuentro sentido. El cigarro se está acabando, y no logro obtener una solución. Ahora agonizas, y temes. Y yo estoy fría como el hielo.
¿Qué camino escoger?, esa es la pregunta
Al teclado, Micaela.
martes, 31 de enero de 2012
Y así, convirtiendo un asunto, con una aura adolescentica, de suma importancia me dirijo a decir que la amistad que hoy en día tenemos no es más que una carrera de galgos. Donde la mejor de las dedicaciones es mirar mal de vez en cuando. Hoy quiero decir tantas cosas, que no voy a dejar clara ninguna. Desilusión por las cosas que hago es lo que tengo, sin ganas de reproducir un capítulo más de mi vida. Dejar atrás todo aquello con lo que he pasado estos últimos diecisiete años de mi vida. La sonrisa y el optimismo no duran para siempre, y más si poco a poco se va rasgando y arañando cada una de las tiras que la constituyen. Perder la esencia de lo que he tenido yo con el mundo. Aquí se han perdido los valores. Un quiero y no puedo. Vuelvo a fumar, y me vuelvo a ir de casa. Perdiendo el control de mi mente, que va más allá de lo que el resto de los mortales quizás puedan imaginar nunca. Esto se está convirtiendo en una verdadera batalla campal, en la que no hay más amigo que tu peor enemigo. Criticar, amonestar, reprochar, increpar. Intentar ser el líder de una manada que va viento en popa a toda vela hacia una pared de ladrillos. Mi pregunta es un por qué. ¿Por qué tras los esfuerzos continuos el resultado del ejercicio es cero?
No sé a qué se espera para cambiar. Tampoco sé si tras el cambio todo esto mejorará. Pero desde luego, lo que tengo claro es que si no se procesa un cambio aquí no se llega a ninguna parte.
Entradas tardías...
Scarlet.t
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