domingo, 22 de julio de 2012

Emprendimos nuestro viaje, rumbo a un país inolvidable. Parecía imposible, un sueño hecho realidad. Nada más aterrizar en el aeropuerto ya se olía la magia. Todas reíamos. Todas sabíamos lo que sucedería. Ahora es imposible dejar de recordar momentos y momentos. Así fuimos dejando atrás a personas inolvidables. Jonas, Justin, Elena, Irene69, Manu, Felix, Marco Cristoforo, los austriacos guapos, Filippo, Amedeo, Virginia, Sammi, Adolfo o Alfredo o Rodolfo, y los muy queridos chicos de Barcelona, en especial mi gran amigo pelirrojo pecoso.

Oigamos Whistle, y al son de la música riamos por lo que sucedió.

Esos primeros pasos en Malta, los cambios, el calor, el olor a mar, el azul de las playas de Comino, la arena pegada en nuestra aceitosa piel, los ojos clavados en algún cuerpo que se movía armónicamente con las olas de mal. Fumábamos y reíamos. Vivíamos al límite. Fiesta por la noche y de resaca al colegio. Locuras cuando se ponía el sol. Baños en ropa interior. Saltos por el acantilado y chupitos de absenta en cada pub que pisábamos. Abrazos por la mañana seguido siempre de un "¿Qué tal has dormido?", risas en la playa, y siestas en el autobús 40 grados sombra.

Cada segundo de este viaje, queda grabado en mi memoria. Esa noche, que pasamos juntos. Esa música, ese ambiente. Chupito por aquí, y ahora me invitas tú. Subamos a la barra, que nos tienen que mirar. Pásame el micrófono DJ, grita que no hay nada más que gente española. Más absenta, un abrazo, despedida. Vivan las sexy spanish girls.

Me encanta la vida en Malta

Un viaje para recordar. Hasta luego pelirrojo pecoso. Hasta siempre Malta

Os quiero muchísimo chicas
Al teclado, Micaela

1 comentario:

Giulia tras la pantalla dijo...

simplemente, tachémnoslo de inolvidable