Y supongo que la vida en muchas ocasiones quiere decirte esto, quiere que aprendas y por mucho que tú intentas seguir, a veces te frena para que que no corras, para que pienses, para que dejes de hacer como si no te importara o para que tengas los cojones a hacer que no te importe de verdad. Porque no soy yo quien escribe, porque mi cabeza habla sola, porque mi corazón no entiende qué sentir y mi vida vuelve a su pompa. Porque es más fácil hacer esto, porque no siempre puedes trepar, levantar las piernas y elevarte en el aire sentada en tu columpio, porque es realmente penoso y cierto que a veces necesitas que te empujen, necesitas el roce de unas manos en la espalda, quizás no para saber que no caerás, porque lo harás igual, pero sí para saber que no estás sola, que alguien te ayudará a levantarte y te animará a que subas de nuevo al columpio, sin complejos, sin reparos ni rencores, sin cogerle miedo a la vida...
29/01/2014

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