martes, 4 de enero de 2011

Comprar por comprar, sin necesidad alguna... Consumismo en estado puro. Eso es lo que hice ayer, un asco sí. Pero la guinda del pastel se la lleva la necesidad de algo después de comprarme tantas gilipolleces inútiles.


¿Por qué después de tantos regalos no se compra nada útil?
¿¡Por qué no me pueden comprar entre todos algo que realmente diga, coño, merece la pena!?


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